Terapia visceral

La manipulación visceral te puede ayudar a mejorar la salud de tus órganos, tanto en su función fisiológica como en relación con todo el sistema, tanto, visceral como estructural.

Cuando tenemos algún problema orgánico, donde no existe una lesión anatómica comprobable por diagnóstico de imagen, no sabemos a que acudir, son esas molestias funcionales, con las que convivimos sin saber que solución les podemos dar.

La terapia visceral, puede ser una buena ayuda a este nivel, ya que aplicando una fuerza manual suave, consigue estimular la movilidad y el tono de nuestros órganos.

Es una técnica que asiste el movimiento fisiológico normal y ayuda a corregir el movimiento anormal de nuestras vísceras, utilizando fuerzas muy suaves y muy precisas, para estimular la capacidad autocurativa que está presente en nuestro cuerpo.

Con la terapia visceral, se puede apoyar el movimiento inherente necesario para el correcto funcionamiento de cada órgano individualmente, así como, la movilidad entre distintos órganos, y entre órganos y el resto de estructuras corporales. Gracias, a la manipulación visceral podemos localizar restricciones de movimiento, y apoyar el proceso de liberación tanto física como emocional de las tensiones que provocan el mal funcionamiento del órgano

Muchos de sus órganos son de los músculos lisos que puede contener la tensión. La tensión puede ser causada por el estilo de vida como la cafeína y el alcohol, un trauma, físico o trauma emocional. Los músculos lisos también son músculos involuntarios, lo que significa que usted no puede controlar de ellos. La terapia visceral libera la tensión que se almacena en los órganos.

Los órganos están siempre en movimiento. Piense acerca de lo que ocurre cuando usted respira. Usted puede notar el movimiento en varios lugares en su cuerpo, pero otros movimientos, como el de la digestión, pueden ser menos evidentes, pero siempre pasando. La tensión en los órganos y sus ligamentos de soporte impide el movimiento natural. El resultado es un dolor y una salud menos que óptima. la manipulación visceral libera la tensión. masaje visceral pueden ser realizados por un osteópata, masajista, fisioterapeuta o un trabajador del cuerpo. La tensión y las adherencias en los órganos puede dar lugar a dolor de ser trasladado a otra parte del cuerpo. Por ejemplo, un problema con los pulmones puede afectar a la espalda y la postura. Durante el masaje visceral, el médico utilizará técnicas de liberación miofascial para relajar la fina capa de tejido conectivo y luego continuar para dar masajes a los órganos y los ligamentos de apoyo. Otro tipo de trabajo corporal que libera bloqueos es la terapia cráneo sacral. Por bloqueos en el flujo del líquido cefalorraquídeo y la energía, la terapia cráneo sacral se debe elegir.

Beneficios de la terapia visceral:

1. Dolor musculoesquelético crónico

2. Dolores de cabeza y migrañas

3. La ciática

4. Espalda, la cadera y dolor en la rodilla

5. lesiones por esfuerzos repetitivos, por ejemplo, síndrome del túnel carpiano

6. Latigazo cervical y otros traumas físicos

7. Periartritis del hombro y capsulitis

8. Restringido el rango de movimiento

9. Vértigo

10. El dolor post-quirúrgico y de tejido cicatricial

La terapia visceral sirve para eliminar tensiones y espasmos viscerales. Todas las vísceras del cuerpo se anclan a la columna, a las costillas, a la pelvis o a otras vísceras, provocando tensiones que pueden impedir que dichas vísceras funcionen correctamente.
Mediante movilizaciones del vientre se puede llegar a liberar dichas tensiones viscerales. A su vez, dicha liberación puede percibirse con una disminución de dolor de espalda o mejora funcional.
La terapia visceral está especialmente indiciada en pacientes con dolor de espalda de larga evolución, dolor crónico, hernia de hiato o alteraciones en la menstruación.