La neuromodulación percutánea es una técnica invasiva, basada en la estimulación de puntos neuro-reactivos del organismo mediate agujas de punción seca y equipos de electroterapia.
La neuromodulación percutánea es útil para mejorar el dolor y las disfunciones neuro-músculo-esqueléticas, tanto agudas como crónicas, restableciendo la función del sistema nervioso.
¿Cuándo se utiliza la Neuromodulación Percutánea?
Está indicada para tratar la mayoría de patologías del sistema musculoesquelético, entre ellas:
- Dolor crónico
- Dolor neuropático
- Síndrome del túnel carpiano
- Síndrome del piramidal
- Inestabilidad articular
- Radiculopatías y hernias discales
- Patologías de la columna vertebral
- Contracturas musculares
- Lesiones musculares y tendinosas (epicondilitis)
La neuromodulación percutánea consigue reducir el dolor de forma considerable y mejorar la movilidad y el control motor de las zonas tratadas. Entre sus beneficios están el restablecimiento de la función del sistema nervioso a diferentes niveles: periférico, sensorial, motor, vascular, lo que facilita una recuperación más rápida de las lesiones.
