Muchas veces el dolor mandibular se acompaña de rigidez cervical o cefaleas, y a veces el dolor cervical puede llegar a cursar con limitación para abrir la boca. ¿Sabías que si tienes dolor de cuello puede influir en tu articulación mandibular (ATM) y viceversa?
Está relacionada de manera:
– Muscular: muchos músculos implicados en la masticación también están implicados en la función cervical, por lo que, si tienes sobrecarga en la musculatura de la mandíbula, puede interferir en la función cervical y en la postura.
– Neurológica: hay convergencias entre el nervio trigémino (que inerva mandíbula y cara) y los nervios cervicales superiores (C1-C3). https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36295485/
– Funcional y emocional: el estrés y la tensión emocional puede causar hiperactividad en la función muscular mandibular, haciendo que mantengas la mandíbula en constante tensión. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25995595/
Por todo ello, un tratamiento global tanto de cuello como de mandíbula es la mejor opción para tratar los síntomas de los pacientes que tengan estos problemas.
La fisioterapia, mediante técnicas de terapia manual, movilizaciones y ejercicio terapéutico, trabaja sobre los síntomas:
– Reduciendo el dolor, tanto cervical como mandibular.
– Disminuyendo la tensión muscular.
– Mejorando la postura.
– Recuperando la movilidad cervical y mandibular.
Además, ayuda a prevenir futuras lesiones y sobrecarga cervical.
En resumen, un tratamiento global que tenga en cuenta tanto las cervicales como la ATM, es la clave para conseguir resultados duraderos que no sólo alivien los síntomas, sino que eliminen el origen del problema.
Si necesitas más información, no dudes en informarte preguntando a fisioterapeutas expertos en ATM.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25883963/
